El Principado mantendrá las medidas contra la contaminación al menos hasta el lunes

GIJÓN 07/01/2017 10:28 |0

IU pide decretar el nivel de prealerta en los concejos de la zona centro y los ecologistas reclaman más control de las emisiones industriales

Las condiciones meteorológicas siguen favoreciendo que en prácticamente toda la zona central de Asturias haya unos niveles de contaminación muy elevados. Ayer, a última hora de la tarde, en la estación de medición de Trubia se disparaban los valores de benceno (53 microgramos por metro cúbico, diez veces por encima del promedio anual recomendado). Y en otras como las de Sama, Mieres, Lugones y Matadero (Avilés) se alcanzaron picos por encima de los 50 microgramos de partículas PM10 (valor equivalente al promedio diario máximo permitido). En esta última, de hecho, a las tres de la tarde se llegaron a medir 222 microgramos. Ante esta situación la Administración regional ha recomendado el uso del transporte público y restringir los horarios de calefacción, al tiempo que anteayer inició el regado periódico de distintas calles y carreteras en las inmediaciones de Lugones. Las medidas se mantendrán al menos hasta el lunes, día en el que el Principado analizará de nuevo la situación para ver si las prorroga. Pero estas medidas no satisfacen a todos.

Especialmente beligerante se ha mostrado Izquierda Unida, cuyo diputado Ovidio Zapico reclamó ayer al Gobierno regional que «decrete el nivel de prealerta en los municipios de la zona centro». La coalición considera insuficiente la respuesta del Principado. Asegura que el riego de las carreteras no limpia las partículas más pequeñas de 10 micras, que son las peligrosas para la salud y critica que «en todo 2016 no se ha diseñado un plan de transporte para aplicar en situaciones como esta». En cuanto a la petición de reducir el uso de las calefacciones, el diputado dice que «es hipócrita» y pide «subvencionar la transición a calefacciones menos contaminantes». IU advierte además de que zonas de las alas de la región también presentan índices muy elevados de contaminación, como es el caso de Navia, donde reclama que se instale una instalación medidora pública.

Lo que parece claro es que la peor situación se localiza en el entorno de Lugones, cuya estación, según Javier Pintado, portavoz de Somos Siero «lleva días en límites alarmantes», lo que llevó a lanzar anteayer una alarma por contaminación. Esta formación critica que el Ayuntamiento de Siero se limite a regar las calles y reclama «un protocolo de actuación para cuando se llegue a estos niveles». También priorizar al peatón y la bicicleta en el entorno urbano y establecer pantallas físicas y vegetales ante las grandes vías de comunicación. Somos Siero apunta que «la estación de Lugones presenta habitualmente los peores valores de Asturias, por lo que la actuación de las administraciones regional y local no puede limitarse a esperar a que llueva o a regar. Han de trabajar de forma activa para que la calidad del aire no siga perjudicando más la salud de las personas».

Ir al foco del problema

Los conservacionistas también son muy críticos con la Administración regional. En concreto, la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies viene alertando desde hace semanas de la alta contaminación que registra el centro de la región y critica que el Principado no tome medidas. Pide que se actúe sobre el foco del problema, es decir, sobre las grandes industrias contaminantes, exigiéndoles la reducción de sus emisiones.

Tampoco está contento con la situación el Ayuntamiento de Oviedo. Su concejal de Urbanismo, Ignacio Fernández del Páramo, explicó ayer que «estamos pendientes de lo que suceda para iniciar baldeos en las calles. Venimos defendiendo la necesidad de un plan de mejora de la calidad del aire del área central de Asturias para realizar una planificación territorial». El edil cree que sin ese plan, «cuando haya otro periodo de crisis, se improvisará». Más comprensivo es el Ayuntamiento de Avilés, cuyos responsables indicaron que es la consejería la que establece las prealertas cuando se superan los valores permitidos durante tres días, algo que aún no ha ocurrido.

El Gobierno del Principado es consciente de la necesidad de rebajar los niveles de contaminación que padece la región y por ello acaba de elaborar el borrador del anteproyecto de la Ley de Sostenibilidad y Protección Ambiental. Este documento cuenta con medidas específicas para la protección de la atmósfera y la calidad del aire. Sus principales objetivos pasan por promover el desarrollo sostenible, conjugando el impulso a la actividad económica y la generación de empleo con la necesaria protección del medio ambiente; alcanzar un elevado nivel de protección del medio ambiente, de la biodiversidad y de la salud y el bienestar de las personas; implantar mecanismos de información mutua y promover la colaboración y la cooperación entre las distintas administraciones para asegurar la eficacia y coherencia de sus actuaciones; establecer mecanismos adecuados de inspección, control y seguimiento para asegurar el cumplimiento de la normativa ambiental; fomentar la transparencia ambiental a través del intercambio, difusión y publicidad de la información ambiental, y promover la educación ambiental, la sensibilización y la formación en materia de sostenibilidad.

Este borrador indica que la política de protección de la atmósfera «estará orientada a prevenir, vigilar y corregir la presencia en el aire de materias o formas de energía que impliquen riesgo, daño o molestia para las personas y bienes de cualquier naturaleza, procediéndose a tal fin a la definición y establecimiento de objetivos de calidad, valores límite y umbrales de alerta, de conformidad con la legislación en la materia». Cómo conseguir esto pasaría por respetar los valores límite de emisiones contaminantes, «procurando su mejora continua». Pero, además, se prevé incluir «medidas en las autorizaciones ambientales tendentes a la reducción de las emisiones difusas». Y el Principado quiere ir más allá, pues puede establecer «valores límite de emisión para las sustancias contaminantes más estrictos que los establecidos en la normativa estatal».

Para cumplir la de protección de la atmósfera, algunas de las actuaciones a desarrollar previstas por el anteproyecto pasan por establecer los objetivos de calidad del aire para evitar efectos nocivos sobre la salud. Pero también es importante la evaluación de esa calidad, su mantenimiento, la vigilancia y divulgación al público. En caso de problemas, se puede llegar a restringir el funcionamiento de las actividades contaminantes.

También se tienen en cuenta problemas generados por la lluvia ácida, el cambio climático, el agotamiento de la capa de ozono, los flujos transfronterizos contaminantes y la contaminación radiactiva. Otro asunto sobre el que pone el foco este anteproyecto es la contaminación lumínica, con un uso eficiente del alumbrado exterior, sin menoscabo de la seguridad, pero en beneficio de la flora, la fauna y los ecosistemas.

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